Capítulo 95 — El reino de Danda
Rama escuchó el relato de Agastya sobre Shveta y luego preguntó por el bosque mismo.
—¿Por qué se había quedado tan vacío ese lugar? —preguntó—. ¿Cómo llegó un bosque donde un rey practicó el tapas a quedar sin gente, animales ni pájaros?
Agastya respondió con un relato más antiguo.
En la era de Krita, dijo, Manu, el primer legislador y gobernante de aquella antigua estirpe, tuvo un hijo llamado Ikshvaku. Manu lo puso en autoridad sobre el linaje de los reyes en la tierra y le dio un encargo que no era un simple permiso para mandar.
—Protege al pueblo con el danda —le dijo Manu. Danda significaba la autoridad de castigar y hacer cumplir el orden. «Pero no uses el castigo sin causa. Cuando el castigo cae con justicia sobre quienes han cometido una falta, lleva a un rey hacia el dharma. Por eso, ten cuidado con él».
Después de dar este consejo, Manu fue al mundo de Brahma. Ikshvaku quedó para establecer su linaje en la tierra.
Tuvo cien hijos. El menor de ellos era Danda. Agastya lo describe sin ocultarlo: era necio, carecía de buena conducta y se negaba a servir a sus mayores. Su padre vio la grave falla en él. El nombre Danda, dijo, le había sido dado porque el castigo caería algún día sobre su cuerpo.
Sin embargo, Ikshvaku no dejó a su hijo sin reino. Entre la cordillera de Vindhya y el monte Shaivala le dio a Danda un reino. El lugar se extendía entre hermosas laderas montañosas. Allí Danda fundó la ciudad de Madhumanta, y eligió a Ushanasa como su sacerdote y guía.
Con una ciudad, un sacerdote y un país lleno de gente, Danda reinó durante muchos años. El reino parecía próspero, tan brillante en la comparación de Agastya como el reino de los dioses. Nada en sus calles llenas de gente ni en su vida ordenada mostraba lo que haría que el lugar quedara vacío, ni por qué el bosque llevaría algún día el nombre de Danda.
Pero el padre de Danda había visto un peligro en él desde el principio. La autoridad del castigo había sido puesta en las manos de un hombre cuya propia conducta no había sido consolidada. La siguiente parte del relato de Agastya mostraría lo que hizo con ese poder.